EL PROYECTO

1.Introducción

En esta página presentamos el desarrollo de un proyecto de educación artística llevado a cabo en el colegio Santísima Trinidad de Plasencia.

Es un proyecto de innovación educativa que pretende ser llevado por todos los que formamos parte de esta comunidad educativa: nuestros alumnos, desde la guardería hasta 2º de bachillerato, los profesores; el personal no docente y las familias. Lo consideramos un proyecto de innovación educativa por una razón importante, se presenta como un proyecto realista asentado sobre unas fuertes bases teóricas llevadas a la práctica en un entorno escolar real. Además, es un proyecto que plantea la educación artística y el arte como un medio que enlaza el resto de disciplinas, como una fuente motivadora de aprendizaje para los alumnos, como un elemento que inserte realismo en los conocimientos impartidos en otras áreas y como nuevo lenguaje complementario al lenguaje oral.

 

El proyecto que estamos llevando a la práctica se asienta sobre una fundamentación teórica sobre los nuevos enfoques de la educación artística, el trabajo por proyectos y colaborativo y la perspectiva interdisciplinar de la educación.

 

2. Justificación

En este trabajo vamos a entender el arte como un elemento de expresión, lenguaje o comunicación. Para aproximarnos al contexto educativo, utilizaremos la definición de arte presentada por Arañó Gisbert (2005, p. 14):

Entendemos el arte como una actividad humana consciente en la que el individuo se
manifiesta plenamente capaz de intervenir y/u observar su contexto, como resultado de esta
intervención reproduce cosas y/o ideas, manipula formas y/o ideas de manera innovadora, y/o
expresa una experiencia. En todas estas manifestaciones la persona puede servirse de juegos o
ritos que pueden estar regados, simbolizar expresiones y/o sentimientos y como consecuencia de
todo ello puede ser capaz de obtener placer, emocionarse y/o sufrir conflictos.

Nuestro objetivo a través de este proceso innovador es superar las vías establecidas, encontrar soluciones nuevas a los problemas que se planteen y llegar a resultados que supongan un alto grafo de elaboración personal. Nuestro planteamiento de educación artística no pretende enseñar a pintar, a dibujar, a ser un gran artista, ni la vida y obra de artistas famosos, ni el manejo de procedimiento artísticos. En nuestro enfoque, la educación artística pretende mejorar la situación individual y social de los individuos de un grupo (nuestro alumnado), atendiendo a sus características concretas.

3. Fundamentos teóricos

3.1 La educación artística

Para empezar definiremos nuestro planteamiento de la educación artística al ser el medio elegido para llevar a cabo nuestro proyecto. Como ya hemos señalado anteriormente, concebimos el arte como un lenguaje. Nuestro planteamiento de la experiencia artística planteada bajo los objetivos de Dewey (1949), Shusterman (1992) y Aguirre (2000) pretende agudizar los sentidos y la
sensibilidad para promover, tanto de forma individual como grupal, la búsqueda de recursos artísticos y la propia experimentación para simbolizar de una forma alternativa al lenguaje verbal. Con ella pretendemos transmitir significados por medio de la utilización de otros lenguajes además de generar recursos que difícilmente pondrían en juego en actividades solo relacionadas con el lenguaje discursivo.

3.2 Educación transdisciplinar

Consideramos necesario aclarar aquí este término que puede llevarnos a error. Para ello seguiremos las explicaciones de M. Fernanda Guerra. El concepto de transdisciplinariedad, “desde el punto de vista epistemológico va más allá de la interdisciplinariedad, ya que no solo supone una interpenetración de diferentes disciplinas, y no solo una yuxtaposición, sino que borra los límites que existen entre ellos, e implica un nivel máximo de integración” (Guerra 2003, p. 64).

Debemos reconocer que este planteamiento supone un gran reto. Los proyectos que actualmente se llevan a cabo en la mayoría de los centros educativos encajan en la definición de educación interdisciplinar. Pero nosotros queremos dar un salto más allá y hemos asumido el reto. Queremos romper los marcos organizativos de la educación actual, salimos de las aulas, dejamos atrás los horarios lectivos, traspasamos los límites de cada asignatura, ponemos en práctica todo lo aprendido y abrimos la mente a lo que nos queda por aprender en un proyecto real.

3.3 Trabajo por proyecto

De acuerdo con lo que escribe Vilar, la mayoría de los centros de enseñanza están actualmente anclados en una vieja racionalidad basada en la lógica de Aristóteles, la metodología de Descartes, el determinismo de Newton y otros planteamientos que hoy en día resultan simplistas y rígidos. Por ello demanda “cambiar radicalmente la manera de razonar heredada del pasado, su memorismo normativo, su reproducción simple” (Vilar, 1997: p. 11-16) y cambiarlo por “la cooperación, el sentido de la responsabilidad, la capacidad de relacionar unas cosas y fenómenos con otros y así descubrir en todo momento los brotes emergentes de lo nuevo” (Vilar, 1997: p. 11-16). En este contexto ha surgido el trabajo por proyectos.

Para llegar a todo esto y, como apunta Alonso (1998) requiere una organización más flexible y
compleja del tiempo y del espacio de la clase, un enfoque educativo que atienda y resuelva los problemas que interesan a los alumnos, una utilización del conocimiento más allá de lo que encontramos en los libros de texto y unas actividades que conlleven una mayor complejidad cognitiva.

De esta manera, el trabajo por proyectos favorecerá la adquisición de determinadas competencias, según nos exponen Henry (1994) y Hernández (2000) como vemos en el siguiente resumen de sus ideas:

  • Construcción de la propia identidad.
  • La autodirección al permitir el desarrollo de sus iniciativas.
  • La inventiva.
  • La integración conceptual.
  • La toma de decisiones.
  • La comunicación interpersonal.

 

Atendiendo a todo lo expuesto, hemos realizado un planteamiento para nuestro proyecto en el que seguiremos las siguientes bases:

  • Aprendizaje cooperativo: los trabajos planteados deben promover la reflexión y la acción, el desarrollo de habilidades y capacidades de colaboración grupal, de diálogo, de crítica, de argumentación, de negociación, etc.
  • Perspectivas del Aprendizaje Socioconstructivista:  los trabajos concederán una especial atención a las relaciones entre las prácticas educativas y el contexto sociocultural.
  • El tratamiento de los Temas Transversales y la Educación en valores: los proyectos tendrán un eje común, el desarrollo de la capacidad crítica.